Desde hace días, las excavadoras trabajan sin descanso en el Parque Energético La Rábida, en Huelva. Lo que hasta hace poco eran planos y promesas ha comenzado a tomar forma física con los primeros movimientos de tierra de un proyecto que lleva años gestándose: el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, una iniciativa fundamental para transformar el modelo energético del país.

La compañía Moeve ha puesto en marcha la maquinaria para construir una planta de producción de hidrógeno verde con una potencia inicial de 400 MW. Se trata de la primera pieza de un ambicioso rompecabezas que aspira a posicionar a Andalucía como referencia europea en energías limpias. La operación cuenta con respaldo institucional, financiación europea y objetivos medioambientales a largo plazo.

Primer paso del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde

Lo que ya es una realidad en Palos de la Frontera comenzó con la planificación de una instalación pionera en España. La obra inicial, bautizada como Moeve Onuba, se construye en el polígono Nuevo Puerto y será alimentada exclusivamente con energía de origen renovable. Su función principal será obtener hidrógeno a partir de agua, utilizando el proceso de electrólisis.

Andalucía impulsa el hidrógeno verde como motor económico y energético

El hidrógeno generado se transportará a través de una red de distribución aún en desarrollo. El objetivo es abastecer tanto a los consumidores del propio Parque Energético La Rábida como a industrias externas. El horizonte es claro: esta primera fase operará a partir de 2026 y se completará en etapas hasta alcanzar una capacidad de 1 GW en 2028. En total, se espera que el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde llegue a producir 300.000 toneladas anuales de este gas sin emisiones, entre las plantas previstas en Huelva y Cádiz.

Este avance no sería posible sin una sólida financiación. Sólo para esta fase inicial, Moeve cuenta con 303,75 millones de euros procedentes del programa H2 Valles, enmarcado en los fondos NextGenerationEU. Un impulso económico que refuerza la viabilidad del proyecto y acelera su implantación.

Un proyecto con sello europeo y empuje andaluz

La magnitud del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde ha captado la atención de Bruselas. La Comisión Europea lo ha incluido en la lista de Proyectos de Interés Común Europeo, lo que lo sitúa entre las iniciativas clave para la descarbonización del continente de cara a 2030.

hidrógeno verde en Andalucía

Además del respaldo comunitario, la Junta de Andalucía también ha querido acelerar la tramitación del proyecto, otorgándole la categoría de alta prioridad a través de la Unidad Aceleradora de Proyectos. Esta medida busca reducir los plazos administrativos para aspectos esenciales como el abastecimiento eléctrico o hídrico.

Se estima que la inversión total podría rondar los 4.000 millones de euros al finalizar todas las fases. Sólo la planta de 400 MW en Huelva absorberá cerca de 1.000 millones, una muestra clara de la apuesta industrial detrás de esta transformación energética.

Impacto económico y laboral del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde

La construcción del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde movilizará en los próximos tres años a unas 10.000 personas, entre puestos directos, indirectos e inducidos. De este total, 1.000 empleos serán generados directamente por Moeve, mientras que la primera fase en Huelva ya asegura 150 contrataciones directas y otras 500 indirectas.

Andalucía quiere ser una potencia en hidrógeno verde, pero necesita mucho más que buenas intenciones

Una vez en marcha, el proyecto mantendrá una estructura laboral estable que se estima en más de 2.800 puestos. Estos datos convierten al hidrógeno en un nuevo motor de empleo industrial en una provincia históricamente dependiente del sector petroquímico. Por otro lado, las implicaciones medioambientales son contundentes. La planta de Huelva, cuando opere a pleno rendimiento, evitará la emisión de casi medio millón de toneladas de CO₂ cada año. Es un avance significativo hacia los objetivos climáticos fijados tanto por España como por la Unión Europea.

En paralelo, Moeve mantiene su compromiso con su hoja de ruta climática: reducir sus emisiones un 55% para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono antes de mitad de siglo. Todo esto coloca al proyecto en una posición estratégica para atraer inversores, talento y tecnología.

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