- Arabia Saudita lanza una nueva ofensiva en el mercado energético con una planta de hidrógeno verde en Yanbu que duplicará la producción de su proyecto NEOM.
- La instalación permitirá convertir el hidrógeno en amoniaco verde para su venta internacional. Técnicas Reunidas y Sinopec lideran el diseño de este macroproyecto de energía limpia.
- El hidrógeno, protagonista de la revolución energética saudí en Hydrogen Arabia 2025
El mapa energético mundial se mueve, y Arabia Saudita vuelve a estar en el centro. El país ha dado luz verde a una instalación de hidrógeno verde en la ciudad portuaria de Yanbu con la que no sólo busca ampliar su presencia en el negocio del hidrógeno verde, sino también tomar la delantera frente a sus vecinos y rivales en la región.
Con una capacidad anunciada que alcanza las 400.000 toneladas al año, este complejo dobla la producción esperada del famoso proyecto de NEOM, el otro gran pilar saudí en esta carrera energética.
La macroinfraestructura energética de Arabia Saudita tiene sello internacional
La ejecución del proyecto ya está en marcha. El encargo de Arabia Saudita para diseñar la planta ha recaído en una alianza entre la empresa española Técnicas Reunidas y la firma china Sinopec, que trabajarán durante los próximos diez meses en la etapa inicial de ingeniería. Una vez finalizado ese paso, se espera avanzar hacia un contrato de construcción valorado en varios miles de millones.

Esta fase no contempla aún la instalación de fuentes renovables in situ, pero la idea es que la energía para alimentar los electrolizadores llegue desde parques solares y eólicos ubicados en otros puntos del país. La planta contará con 4 GW de capacidad de electrólisis, lo que permitirá convertir agua en hidrógeno a gran escala.
Además, la infraestructura incluirá sistemas para desalinizar agua de mar, una necesidad evidente en esta árido país, y una terminal marítima específica para exportar el producto final, que se transformará en amoniaco verde para su transporte internacional.
Yanbu vs NEOM: una carrera interna para dominar el hidrógeno
Este nuevo proyecto en Yanbu no sólo destaca por su magnitud, también porque deja pequeño al ambicioso complejo de NEOM, considerado hasta ahora como la joya saudí de la energía limpia. En términos de volumen, la planta duplicará lo previsto en NEOM, lo que evidencia un claro movimiento del reino por acelerar su posición en el tablero energético.
El hidrógeno generado aquí no será consumido localmente: se orienta desde el inicio a los mercados internacionales, especialmente para aquellos en Europa y Asia que ya buscan alternativas al gas y al petróleo tradicionales. Convertido en amoniaco, el hidrógeno podrá viajar en barcos hacia esos destinos con menos riesgos logísticos.
Detrás de este movimiento también está la presión creciente por parte de otros países, como Emiratos Árabes Unidos y Marruecos, que han activado planes similares. La batalla por liderar el futuro de los combustibles limpios está abierta y Arabia Saudita no quiere perder el tren.
El nuevo paso de Arabia Saudita para reducir su dependencia del petróleo
Aunque aún se encuentra en fase de diseño, el proyecto de Yanbu refleja la estrategia del gobierno saudí de diversificar su economía y evitar la excesiva dependencia de los ingresos petroleros. El objetivo es claro: captar el 10% de todas las exportaciones de hidrógeno a nivel mundial en tan sólo cinco años.
Arabia Saudí busca trabajadores para uno de los mayores proyectos de hidrógeno verde del mundo
Técnicas Reunidas, por su parte, se consolida como un actor de peso en el sector energético del país árabe. Sólo en Arabia Saudita, la empresa española ya suma más de 2.200 millones de euros en contratos relacionados con tecnologías limpias, incluyendo iniciativas combinadas de hidrógeno con captura de carbono y plantas de e-metanol en Europa.
El proyecto de Yanbu también está en línea con las metas internacionales de sostenibilidad y con las demandas de los mercados internacionales que exigen energías más limpias. El reto ahora será asegurar que las piezas, como tecnología, infraestructuras y energía renovable, encajen a tiempo y funcionen como un engranaje bien calibrado.


