Una investigación que se está llevando a cabo en la ciudad de Sevilla va a abrir una nueva etapa para los drones de uso urbano. El proyecto, integrado en un consorcio europeo, demuestra que la propulsión con hidrógeno verde no es sólo viable, sino que también puede transformar el tráfico aéreo de baja altitud.

El prototipo, ahora en pruebas reales, combina energía limpia y una mayor autonomía. Su desarrollo supone una aportación directa al sistema europeo U-Space, pensado para gestionar drones en ciudades congestionadas y preparar la movilidad aérea urbana del futuro.

Un dron de hidrógeno verde que respira vapor de agua

Lo que hasta hace unos años parecía imposible ya vuela sobre Sevilla: un dron eléctrico de despegue y aterrizaje vertical equipado con pila de combustible de hidrógeno verde. Este sistema híbrido, unido a unas baterías de ion-litio, permite operar durante un 50 % más tiempo que los modelos convencionales.

drones de hidrógeno verde de la Universidad de Sevilla

Imagen: Universidad de Sevilla

El hidrógeno se produce mediante energía solar, y el único humo que deja es vapor de agua. El diseño incluye un software que optimiza el uso de energía y alarga la vida útil de los componentes críticos. Un reto clave fue desarrollar un depósito ligero y seguro, adaptado a la aerodinámica del dron. La empresa Go Ahead Solutions creó un tanque conformable que hizo posible integrar todo el sistema sin comprometer el rendimiento en vuelo.

La tecnología está ahora en fase de validación operativa. Si supera las pruebas, permitirá repartir mercancías urgentes, transportar suministros médicos, realizar inspecciones técnicas y participar en misiones de rescate sin emisiones ni ruido adicional.

España y el ecosistema europeo U-Space

Este dron de hidrógeno verde forma parte del proyecto U5-Space, financiado por el CDTI con fondos europeos Next Generation EU. Su objetivo es crear un marco seguro e inteligente para que drones y aeronaves urbanas compartan el cielo de forma ordenada.

La contribución española va más allá de un prototipo: es una pieza que encaja en el futuro sistema de gestión aérea urbana. La movilidad sin emisiones no se limita a la carretera, también despega hacia el espacio urbano con aeronaves ligeras y eficientes.

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Aunque ya existen drones de hidrógeno fabricados por compañías internacionales, este modelo andaluz sobresale por estar diseñado específicamente para integrarse en un ecosistema europeo coordinado. Sus resultados servirán para definir estándares y garantizar que el tráfico aéreo urbano sea seguro y sostenible.

El consorcio que lo impulsa incluye a la Universidad de Sevilla, Zelenza, Grupo Amper, GEOAI, Fundetel, Cedint-UPM y la Universidad Politécnica de Madrid, con un presupuesto de 3,4 millones de euros destinados al Programa Tecnológico Aeronáutico del CDTI.

Las personas detrás del dron de hidrógeno verde

Más allá de los fondos europeos y la tecnología, este avance tiene rostro humano. Profesores como Carlos Bordons Alba y Sergio Esteban Roncero lideran el equipo, mientras que investigadores jóvenes como Álvaro Gomar y César Morales aportan ideas frescas. En el taller, Pablo Máiz se encarga de convertir los planos en piezas reales.

El Aljarafe sevillano albergará el primer almacén de hidrógeno verde en España

El prototipo no es simplemente un dron experimental, se trata de una ventana abierta al futuro de la movilidad aérea. El trabajo conjunto demuestra que la innovación no depende únicamente de las grandes corporaciones. También es muy importante el esfuerzo coordinado de universidades, empresas y centros de investigación.

Este primer dron español con pila de hidrógeno verde muestra que la movilidad aérea urbana puede ser más limpia y más eficiente, y está lista para integrarse en el tráfico de las ciudades del mañana.

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