La Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN), ha anunciado la finalización de las pruebas de funcionamiento de la instalación de almacenamiento de energía con la tecnología de sodio-azufre (NaS). Esta instalación forma parte del proyecto de producción de hidrógeno verde y almacenamiento energético de CIUDEN.
Operando a una temperatura de 305ºC, el sistema de almacenamiento energético con baterías NaS ha sido sometido a varias pruebas, como la de puesta en marcha en frío, para comprobar el funcionamiento de cada equipo por separado (por ejemplo, calentamiento y control de temperatura del sistema de baterías), además de la realización de pruebas que involucran a todo el sistema en conjunto, llamadas pruebas en caliente, ensayos de funcionamiento y pruebas de prestaciones.
Así, la potencia nominal máxima en carga/descarga de estas baterías es de 1.000 kW/750 kW y la energía nominal mínima almacenada es de 5.800 kWh. Con todo ello, los resultados de las pruebas de funcionamiento, puesta en marcha y prestaciones le han valido para certificar que la instalación cumple con los límites operativos indicados en la licitación.
Según informa la entidad, el sistema se utilizará de forma conjunta con otros sistemas de almacenamiento de energía para almacenar energía renovable procedente de una planta solar fotovoltaica de 2,1 MWp de potencia y para alimentar a dos electrolizadores. De ellos, uno será de membrana polimérica (PEM) y otro de electrólisis de alta temperatura con celda de óxidos sólidos (SOEC) para la producción de hidrógeno verde.
Con todo ello, se podrá experimentar y practicar el autoconsumo a fin de evaluar el rendimiento y la eficiencia de la tecnología, su compatibilidad con sistemas de generación de energía y optimizar la gestión de la energía, mejorando la seguridad del sistema y reduciendo costes.
Los sistemas de almacenamiento de energía con baterías de sodio-azufre están compuestos por módulos que albergan baterías para el almacenamiento de energía. En concreto, la tecnología funciona mediante reacciones electroquímicas de carga y descarga que se producen en el interior de las baterías entre el electrodo positivo (cátodo) de azufre fundido (S) y el electrodo negativo (ánodo) de sodio fundido (Na).
En este proceso, los electrodos son separados por una cerámica sólida de beta alúmina de sodio, que sirve como electrolito y permite únicamente el paso de iones de sodio cargados positivamente. Para que los electrodos se hallen en estado fundido, la temperatura de la batería debe mantenerse en el rango de los 300-340 °C. Por ello, el sistema requiere de calentadores independientes.
Por otro lado, las principales ventajas de la tecnología son las siguientes:
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