- El movimiento de Bankinter al sumar a Enagás a su cartera agita el tablero energético y vuelve a centrarse en el hidrógeno verde y en un dividendo que sigue dando que hablar.
- Las decisiones recientes de Bankinter y otros actores del mercado sitúan al hidrógeno verde como un activo que condiciona la inversión, el riesgo y las próximas jugadas del sector energético.
- Enagás recalcula su estrategia con el hidrógeno verde en el punto de mira
El cambio de rumbo que ha dado Bankinter al incluir a Enagás en su selección principal de valores españoles ha reactivado el debate sobre el camino que tomará la energética en los próximos años. El relevo de Aedas Homes, ligado al nuevo capítulo de Neinor, deja paso a una estrategia más centrada en redes energéticas y en proyectos a largo plazo que empiezan a ganar fuerza en el mercado financiero.
Detrás de esta decisión aparecen elementos que combinan expectativas futuras, presión bajista y un reparto atractivo para el accionista. La empresa Enagás se mantiene en el radar pese a los interrogantes del sector y a las dudas que rodean el desarrollo del hidrógeno verde, un terreno que avanza más despacio de lo previsto pero que sigue siendo clave para orientar el rumbo del negocio.
Hidrógeno verde: el plan que marca el horizonte de Enagás
El plan estratégico de Enagás con vistas a 2030 sitúa el hidrógeno verde como una de las columnas sobre las que aspira a construir su evolución. La compañía prevé un despliegue inversor relevante en este campo, a pesar de que la actividad regulada ligada al gas tradicional muestra señales de desgaste.

Las cifras previstas entre 2024 y 2030 contemplan un desembolso destinado a proyectos vinculados a esta energía, con el objetivo de mantener el crecimiento del beneficio neto en un entorno más volátil de lo habitual. Analistas del sector recuerdan que gran parte del impulso que necesita esta tecnología dependerá de fondos públicos y del margen fiscal de los estados miembros, algo que ahora mismo sigue bajo presión.
El respaldo de Bruselas sigue presente, aunque la propia Comisión Europea ha reconocido que este tipo de proyectos puede avanzar con mayor lentitud. Aun así, el bloque comunitario considera que este combustible será decisivo para redirigir el modelo energético, en un momento en el que la agenda comunitaria está muy marcada por el refuerzo de infraestructuras y las nuevas necesidades presupuestarias.
Dividendos, deuda y el papel del hidrógeno verde en la estrategia
Uno de los argumentos que ha mantenido a Enagás en el punto de mira es su rentabilidad por dividendo, que actualmente ronda niveles que siguen atrayendo interés. La compañía ha marcado una hoja de ruta que fija un pago estable por acción durante los próximos años, aunque la magnitud de sus inversiones futuras puede llevar a revisiones si el contexto lo exige.
La CNMC avala que Enagás opera su filial de hidrógeno separada del transporte de gas natural
La venta de activos en Estados Unidos ha permitido mejorar la relación entre deuda y generación de caja, lo que da margen para conservar esta retribución incluso más allá del periodo fijado inicialmente. Analistas de distintas firmas coinciden en que, aunque el reparto pudiera ajustarse en el futuro para afrontar los proyectos relacionados con el hidrógeno verde, seguiría siendo uno de los más destacados de su segmento.
El escenario regulatorio que se abrirá a partir de 2027 es otro punto que puede influir en su comportamiento bursátil. Las decisiones sobre la retribución del transporte energético, las inversiones exigidas y la clasificación de los proyectos de hidrógeno serán determinantes para valorar su capacidad de mantener el equilibrio entre crecimiento y retorno al accionista.
Más interés del mercado y un año clave para Enagás
La apuesta de Bankinter no es un caso aislado. Otras empresas de análisis han incluido a la compañía Enagás entre sus valores preferentes en un año que se presenta como una etapa de transición, donde se combinan proyectos emergentes, reordenación financiera y movimientos corporativos que han redefinido su estructura reciente. El consenso apunta a que el retraso del hidrógeno verde puede jugar incluso a su favor en términos de dividendo.
Enagás obtiene un BDI de 176 millones de euros en la primera mitad del año
Tras cerrar una serie de relevantes operaciones y obtener resoluciones favorables en litigios internacionales, la compañía ha dejado atrás parte de su carga de incertidumbre. Esto ha contribuido a estabilizar su posición financiera y a mantener la atención de quienes buscan valores defensivos en un entorno de tipos de interés que podría mantenerse plano o incluso relajarse.
Para muchos gestores, Enagás se ha convertido en una interesante pieza para quienes buscan una mezcla de estabilidad, recuperación paulatina y exposición a un sector que está redefiniendo sus prioridades. El reto, como siempre, consistirá en adaptar el calendario de inversiones a las señales del mercado y a la evolución real del hidrógeno verde, que sigue siendo la gran incógnita pero también el argumento central de su futuro inmediato.


